La pensión media sube, pero la realidad de los pensionistas es otra
La semana pasada algunos medios de comunicación se hicieron eco de la subida que ha experimentado la pensión media de jubilación respecto al año anterior, así La Vanguardia destacaba de la información recibida por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales el 7,1% de incremento que sitúa a la misma en 809,82 euros, una cifra que de ser cierta y real en la práctica no estaría excesivamente mal respecto a los salarios mileuristas actuales.
Los datos son como siguen: las pensiones de incapacidad permanente se situarían en una media de 798,61 euros, las de viudedad en 527,34, la de orfandad en 324,02 y a favor de familiares en 425,93 euros, unas cantidades que representan en la mayoría de las ocasiones demasiado poco.
Las reacciones no se han hecho esperar, puesto que aunque se suponga un incremento mensual la realidad no permite subsistir de una manera digna, un problema que se agrava cuando se trata de personas solas o discapacitadas que necesitarían cuidados especiales o incluso vivir en una residencia para socializarse o hacer algún viaje… que a esta edad es cuando la ausencia del trabajo y responsabilidades debería permitir una segunda juventud.
Si a esto sumamos que sólo un 6% de los españoles recurrimos a planes de pensiones privados para asegurarnos nuestro futuro las cosas se complican, sobre todo al compararnos con el resto de los europeos, donde el porcentaje se incrementa hasta un 20 o 30% o los estadounidenses, un 48% de ellos invierten en este tipo de fondos.
La información sobre los planes de pensiones es mínima. Las entidades guardan muchas veces con recelo esos productos, pese a que generan grandes beneficios para ambas partes.
El miedo es lo que prima por parte de los pensionistas. Un plan de pensiones requiere de un conocimiento mínimo del movimiento de los mercados y de las bolsas de valores. Todo dependerá del tipo de plan de pensiones que se desea contratar.
En la gran mayoría de los planes de pensiones el contratante tiene que estar metido de lleno en los movimientos y fluctuaciones, pues esto puede perjudicar su inversión. He ahí el quid del asunto: El miedo a perder lo poco que se tiene.
Pero esto se puede solucionar si las entidades bancarias ofrecen mayores detalles, e incluso, llegasen a abrir centros de información a los pensionistas. Esto produciría un beneficio de doble vertiente: los pensionistas optimizarían la rentabilidad de su dinero, y los bancos y cajas de ahorro captarían más liquidez.




Junio 4th, 2008 at 12:56
[…] para los beneficiarios que aún se muestran inconformes con el monto de las pensiones, ya que la pensión media sube, pero la realidad de los pensionistas es otra, pues aseguran que esa cantidad no les permite vivir de manera […]