No nos fijemos tanto en los regalos de los planes de pensiones
A la hora de contratar un plan de pensiones, no resulta del todo adecuado fijarse sólo en los regalos que ofrece o en sus bonificaciones en efectivo en lugar de hacerlo en los aspectos realmente importantes del producto.
No resulta para nada adecuado aceptar un 5% de bonificación en efectivo si necesitamos un compromiso de permanencia de 7 u 8 años. Tampoco podemos aceptar regalos si las comisiones son elevadísimas, es decir, en máximos legales.
Debemos fijarnos en las características del plan de pensiones, es decir, en qué tipo de activos invierte el fondo de pensiones, y también cuál ha sido su rentabilidad histórica. Ya vimos que, para saber si un fondo de pensiones está o no bien gestionado, tenemos que fijarnos en su rentabilidad de al menos 5 años atrás. Si un plan de pensiones se ha comportado bien, en promedio, durante 5 años, es un buen síntoma. También es importante que no haya tenido pérdidas muy importantes durante el último año pues puede que la configuración de activos del fondo ahora no sea la adecuada. Un fondo de inversión con una elevada variabilidad (altos beneficios un año y altas pérdidas en otro) tampoco resulta adecuado tomando la noción clásica de varianza como riesgo.
