
Es un
plan de pensiones orientado a conseguir la máxima rentabilidad en función del
mercado inmobiliario, invirtiendo la mayor parte de la cartera en activos de
renta variable de este sector, salvo un pequeño porcentaje destinado a tesorería.
La comisión de gestión es del 25 del patrimonio, mientras que la comisión de depósito es del 0,20% sobre el valor nominal.
La aportación mínima mensual de el
Plan Caja Madrid es de 100 euros, siendo la máxima anual 10.000 para personas menores de 50 años y 12.500 euros para los que superan esta edad.