
La inversión se realiza en activos de
renta fija nacionales e internacionales, pero prestando un mayor interés en las compañías con mejores perspectivas de futuro de la zona euro, evitando así el riesgo.
La
rentabilidad con el
Plan Caja Madrid Garantizado se consigue a largo plazo, ya que de lo contrario sólo serviría para mantener la posición actual de sus ahorros.
La aportación mínima mensual es de 30 euros, mientras que la máxima es de 10.000 si es menor de 50 años.
La comisión de gestión y depositario de este
fondo de pensiones son mínimas.