
Es el único
plan de pensiones de Caja Madrid que invierte el 100% de la cartera en activos de renta variable, pudiendo por tanto conseguir una
rentabilidad máxima, lo que a su vez conlleva un riesgo muy alto.
El
Plan pensión Caja Madrid busca replicar el índice del mercado bursátil español (Ibex 35) por lo que su evolución dependerá de su comportamiento.
La inversión mínima mensual es de 30 euros, mientras que la máxima anual para menores de 50 es 10.000.
La comisión de gestión es de 2% del patrimonio, mientras que la comisión de depósito asciende a 0,10% sobre el valor nominal.